"Evistas toman momentáneamente la COB, destrozan oficinas y amenazan con una toma definitiva"
Dirigentes afines al expresidente Evo Morales ocuparon temporalmente las oficinas de la Central Obrera Boliviana (COB), en un acto de protesta contra su secretario ejecutivo, Juan Carlos Huarachi. Durante la toma, destrozaron equipos y amenazaron con una intervención definitiva si no se actúa contra lo que consideran actos de corrupción dentro de la organización.
NACIONALES
9/10/20241 min read


La tensión dentro de la Central Obrera Boliviana (COB) alcanzó un nuevo pico cuando un grupo de dirigentes identificados con el movimiento evista, liderado por Humberto Claros de la CSUTCB, irrumpió violentamente en la sede de la COB en La Paz. Los manifestantes tomaron momentáneamente las oficinas, destrozaron computadoras y emitieron una advertencia clara: si Juan Carlos Huarachi, actual secretario ejecutivo, no "reflexiona" y deja de proteger presuntos actos de corrupción, procederán a tomar definitivamente la organización y lo expulsarán "a patadas".
Este acto fue presentado como una respuesta directa a lo que consideran una falta de acción por parte de Huarachi y su presunta connivencia con grupos "arcistas". Claros descalificó también la marcha programada para el 10 de septiembre, argumentando que los seguidores del presidente Luis Arce intentarán apoderarse del legislativo en lo que describió como un "segundo autogolpe".
La Policía llegó minutos después de la toma, lo que dispersó a los manifestantes sin enfrentamientos mayores.
Reacciones:
El presidente Luis Arce condenó enérgicamente el hecho a través de sus redes sociales, calificándolo como un "grave atentado" contra los derechos sindicales y la democracia. Arce subrayó que la violencia no es una vía legítima en el marco del diálogo democrático y solicitó una investigación rigurosa para sancionar a los responsables. El mandatario enfatizó que este tipo de actos no deben quedar impunes, pues atentan contra la lucha histórica de la clase trabajadora boliviana.
La situación dentro de la COB refleja las divisiones cada vez más visibles entre los sectores que apoyan a Arce y aquellos que se mantienen leales al expresidente Morales, lo que ha generado tensiones en varias esferas del gobierno y las organizaciones sociales.